sexta-feira, 27 janeiro, 2023

Vietnã se esforça para garantir o bem-estar social e promover o crescimento econômico

Después de un año del brote de la cuarta ola de la COVID-19, la economía de Vietnam se recuperó y desarrolló gradualmente. El ritmo de vida normal realmente regresó cuando la última localidad del país, Hanoi, decidió permitir el retorno de los niños preescolares a la escuela el pasado 13 de abril.

Vietnam enfrentó la cuarta ola de la pandemia de la COVID-19 desde el 27 de abril de 2021, cuando se acabó de consolidar la nueva dirigencia del Gobierno.

A fines de mayo de 2021, la pandemia se propagó a más de 30 provincias y ciudades. Después de solo un mes y medio, el número de casos infectados aumentó a más de 100 mil, y casi dos meses después, la cifra superó los 700 mil. Muchas localidades implementaron el distanciamiento social, aplicando medidas sin precedentes a gran escala.

Ante la rápida, complicada e impredecible evolución de la situación epidémica, y el gran aumento del número de fallecidos, el Primer Ministro acordó aplicar a partir del 19 de julio medidas de distanciamiento social en 19 provincias y ciudades del sur – región económica clave del país -, después de muchas reuniones entre el Gobierno, su Comité Permanente y el Comité Directivo de Prevención y Lucha contra la COVID-19, sobre el espíritu de anteponer la salud y la vida de los pobladores.

Se trata de una decisión muy difícil, porque conlleva una serie de consecuencias en la economía y el bienestar social, pero fue una medida urgente teniendo en cuenta la poca cantidad de vacunas a las que tenía acceso Vietnam, y la aplicación de las políticas de distanciamiento social y  “cero COVID-19″ para reducir la propagación de la epidemia y proteger la salud y la vida de los ciudadanos.

La propagación de la pandemia provocó el estancamiento de la economía y millones de trabajadores tuvieron que regresar a sus localidades oriundas en circunstancias extremadamente difíciles. Los resultados acumulados de provincias y ciudades muestran que, al 15 de diciembre de 2021, alrededor de 2,2 millones de personas retornaron a sus tierras natales debido al impacto del cuarto brote de la COVID-19.

En concreto, 447 mil 100 trabajadores que retornaron a sus localidades desde Hanoi; 524 mil, desde Ciudad Ho Chi Minh; 594 mil, desde las provincias sureñas; y 676 mil, desde otras provincias y ciudades.

En ese contexto, una serie de políticas “inéditas” se emitieron e implementaron de manera urgente, con la misión principal de garantizar el bienestar social y la vida de los pobladores, especialmente aquellos residentes en zonas de distanciamiento social.

En 2021, el Primer Ministro decidió suministrar más de 158 mil toneladas de arroz de las reservas nacionales para ayudar a los ciudadanos que enfrentan dificultades debido al impacto de la COVID-19.

En la Resolución 68 del Gobierno vietnamita, emitida el 1 de julio de 2021, el Gabinete decidió lanzar un paquete de apoyo de más de 1,13 mil millones de dólares, con 12 grupos de políticas, para apoyar a los empleados y trabajadores afectados profundamente por el impacto de la pandemia, enfocado principalmente en los obreros directos.

De acuerdo con el Seguro Social de Vietnam, en implementación de la Resolución del Gobierno, luego de solo siete días, la agencia completó el ajuste para reducir la contribución al Fondo de seguro de accidentes laborales y enfermedades profesionales para 375 mil unidades, integradas por 11,238 millones de empleados, con un monto de alrededor de 180 millones de dólares. También ayudó a más de 161 mil trabajadores a suspender temporalmente el pago al Fondo de jubilación y sobrevivencia, con un monto de unos 47 millones de dólares.

Casi 3,1 millones de empleados fueron integrados en la lista de beneficiarios de políticas de asistencia, que incluyen el apoyo a la suspensión del trabajo; formación, fomento y mantenimiento de puestos laborales, préstamos y pago de salarios de cesantía de empleo, y créditos para restauración de la producción.

En particular, se desplegó de forma expeditiva un paquete de apoyo de aproximadamente 1,25 mil millones de dólares del Fondo de Seguro de Desempleo para ayudar a los empleados y trabajadores afectados por la pandemia, de acuerdo con la Resolución 116 del Gobierno (emitida el 24 de septiembre de 2021) y la Decisión 28 del Primer Ministro (del 1 de octubre de 2021).

Vietnam implementó muchas políticas de asistencia a los empleadores y trabajadores afectados por la COVID-19

Según el director general del Seguro Social de Vietnam, Nguyen The Manh, este es el paquete de asistencia directa en efectivo más grande de la historia, lo que demuestra el interés del Partido y el Estado en brindar apoyo oportuno y compartir las dificultades de los afectados por la COVID-19.

El pago rápido, conciso y definitivo de esas pólizas evidencia la preocupación y el cuidado del Partido y el Estado por la vida de los trabajadores, especialmente en tiempos difíciles provocados por desastres naturales y epidemias. En general, en 2021, todo el país destinó cerca de 2,98 mil millones de dólares a respaldar 742 mil empleadores y 42,8 millones de asalariados.

Hoy día, al caminar por las concurridas calles de la capital Hanoi y Ciudad Ho Chi Minh, todas las personas perciben el regreso de las actividades cotidianas a la normalidad.

La Resolución 128 del Gobierno, emitida el 11 de octubre de 2021, sobre adaptación segura y flexible y control efectivo de la COVID-19, allanó el camino para la realización del objetivo “dual” de lucha antiepidémica y recuperación y desarrollo económico.

La decisión del Gobierno respondió a las expectativas de la población, que tuvo que experimentar un largo periodo de distanciamiento social por el cuarto brote del coronavirus. En términos económicos, la Resolución desempeñó un papel fundamental para revertir los resultados del sector en 2021. Gracias a esa medida, Vietnam pudo mantener su ritmo de crecimiento económico.

Para ayudar a la economía a superar pronto las dificultades, sin perder el ritmo con el proceso de recuperación económica mundial, y al mismo tiempo crear una base y condiciones favorables para el desarrollo socioeconómico para todo el período 2021-2025, el Gobierno también promulgó la Resolución 11 del 30 de enero de 2022 sobre el programa de recuperación y desarrollo socioeconómico con una serie de políticas de asistencia a las personas y trabajadores afectados por el mal, así como empresas, cooperativas, negocios familiares y otros sectores.

En cuanto a la garantía del bienestar social, se destaca la decisión del Gobierno de apoyar tres meses de alquiler de vivienda para los trabajadores que laboran en parques industriales, áreas de manufactura para exportación y zonas económicas claves; según la disposición los empleados que regresen al mercado laboral y los que trabajen en empresas en esas áreas se beneficiarán de un subsidio de 43,7 y 21,8 dólares al mes, respectivamente.

Además, se otorgaron préstamos para apoyar la generación de empleo, el mantenimiento y la ampliación del trabajo con un capital total de 417 millones de dólares; la compra y alquiler de viviendas sociales y para trabajadores; la construcción, renovación y reparación de casas de acuerdo con la política de vivienda social, con un fondo ascendente a 652 millones de dólares; así como la compra de computadoras, equipos de aprendizaje en línea y el pago de gastos de estudio de los estudiantes, con un monto de 125 millones de dólares.

El Gobierno también destinó 375 millones de dólares en préstamos para la implementación del programa de objetivos nacionales sobre el desarrollo socioeconómico en zonas montañosas y pobladas por minorías étnicas en el período 2021-2030.

El despliegue oportuno y drástico de las políticas, como la adaptación segura y flexible a la epidemia, impulsó la recuperación socioeconómica de Vietnam en el primer trimestre de 2022.

A pesar de que las organizaciones internacionales rebajaron su previsión de crecimiento económico mundial en 2022, la economía de Vietnam mostró signos positivos de recuperación, el crecimiento del Producto Interno Bruto en el primer trimestre alcanzó más del cinco por ciento y el índice de precios al consumidor promedio fue inferior al dos por ciento, pese a la gran presión inflacionaria interna y externa.

El ritmo de vida reanimado en todos los ámbitos consolida la confianza de las personas y empresas en las políticas de recuperación y desarrollo socioeconómico, así como en el positivo crecimiento en el segundo trimestre y todo 2022./.

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